jueves, octubre 08, 2009

Osho Meditacion de la semana


Mantén la distancia

Tienes que alcanzar un estado de conciencia en el que nada te impresione, en el que puedas mantenerte distanciado. ¿Cómo hacerlo?

Tienes la oportunidad de hacerlo a lo largo del día. Por eso digo que este método es bueno para ti.


En cualquier momento puedes darte cuenta de que algo te está poseyendo. Entonces haz una profunda respiración, inhala profundamente, exhala profundamente y observa otra vez la cosa, pero mírala simplemente como un testigo, como un espectador.


Si puedes logra un estado mental de espectador, aunque sea por un solo momento, sentirás repentinamente que estás solo, nada puede impresionarte; al menos en ese momento nada puede crear deseo en ti.


Inhala profundamente, y exhala, cada vez que sientas que algo te impresiona, que te influencia, que te arrastra lejos de ti mismo, volviéndose más importante que tú.Y en esa pequeña brecha que crea la exhalación, mira la cosa: una cara bella, un cuerpo hermoso, un hermoso edificio o lo que sea.


Si sientes que es difícil, si solo por exhalar no puedes crear una brecha, entonces haz una cosa más. Exhala y deja de inhalar por un breve momento, dejando salir todo el aire con la exhalación. Detente, no inhales. Entonces mira la cosa.


Cuando el aire ha salido o entrado, cuando has dejado de respirar, nada puede influenciarte. En ese momento estás desconectado, el vínculo se ha roto.La respiración es el vínculo. Pruébalo.


Solo por un momento tendrás la sensación de ser un testigo, pero eso te dará el sabor, eso te dará la sensación de lo que es ser un testigo. Entonces puedes ponerlo en práctica. A lo largo de todo el día, cada vez que algo te impresione y surja un deseo, exhala, detente en el intervalo, y mira la cosa. La cosa estará allí, tú estarás allí, pero no habrá vínculo. La respiración es el vínculo.


Sentirás de pronto que eres poderoso, que eres potente. Y entre más poderoso te sientas, más llegarás a ser tú mismo. Entre más cosas desaparezcan, entre más desaparezca su poder sobre ti, más “cristalizado” te sentirás.


La individualidad ha comenzado. Ahora tendrás un centro de referencia, y en cualquier momento puedes ir al centro y el mundo desaparece.


En cualquier momento puedes encontrar refugio en tu propio centro, y el mundo carece de poder.

Osho: tomado de,The Book of Secrets

sábado, septiembre 26, 2009

domingo, septiembre 13, 2009

Hacia luz...


Forward To The Light
por friamin

Search for truth in your own life. Seek the light which illuminates your soul

lunes, septiembre 07, 2009

Respiracion de olas...


Aun cuando el sol desaparece de nuestro mirar…
las olas siguen descansando en su constante… oleaje…

domingo, septiembre 06, 2009

Akshobya


Akshobya.

No puedes recordar cuanto tiempo llevas viajando, por mucho rato sólo has estado tú, tu balsa y el mar. Es de noche, y navegas guiado por las estrellas. Por momentos, echando una mirada hacia el universo, sientes como si la Tierra fuera tu balsa, conduciendo su curso a través del firmamento hacia algún cielo por mucho tiempo buscado.

Conforme avanza la noche los mares se vuelven menos turbulentos, los vientos son más favorables y puedes dormir. En tus sueños, eres un príncipe en busca de tu reino, una sacerdotisa esperando a un mensajero, hay focos de luz brillante en un escenario vacío. Por un momento eres el foco, tintineando, brillante. Eres el escenario, infinito en posibilidades. Entonces una figura de túnica blanca aparece en el resplandor del escenario. Con un lento gesto abre su capa por su pecho. Hay un universo dentro de su corazón.

Cuando despiertas, la luz del amanecer está iluminando el cielo y puedes ver tierra hacia el este. Te diriges hacia ella a través de un tranquilo y suave mar hasta que eventualmente tu balsa entra a una bahía en calma. Las aguas tranquilas frente a ti reflejan el contorno de un extraordinario edificio. Es un palacio hecho de cristal, con ventanas elevadas, y altas torres incrustadas de zafiros. Está fuertemente construido y cimentado con vajras doradas.

Levantando tus ojos de los reflejos del agua, miras el palacio mismo, sus puertas son dos grandes semicírculos, los cuales se encuentran en una gran luna. Ellas también son de cristal el cuál refleja el agua, tu balsa y a ti.

Mirando hacia adentro, ves las cosas como son, en su desnuda simplicidad. Te ves a ti mismo en ese momento, sin juicios, sin aceptar o rechazar nada - eres sólo un reflejo más en las puertas de la luna.

Después de darte su mensaje, las puertas giran abriéndose. Estás entrando al reino del Buda Akshobya (inmutable e imperturbable). Estás siendo admitido en su Tierra Pura, en donde todo es un recordatorio del Dharma y una motivación en el camino hacia la iluminación.

Akshobya está sentado en el corazón de su reino, en un inmenso trono de loto azul, sostenido por cuatro enormes elefantes. El cuerpo del Buda esta hecho de una luz azul profunda, el color del cielo al anochecer en los trópicos. Tiene pelo oscuro, está vestido con túnicas ricamente decoradas y sentado en una postura de loto completo. Todo su cuerpo irradia luz. Su mano izquierda descansa totalmente relajada sobre sus piernas. Sobre su palma sostiene un Vajra dorado, hacia arriba.

Su mano derecha va hacia abajo, con la palma hacia adentro. La punta de sus dedos azules apenas tocan el cojín blanco en forma de luna en el que está sentado. Hay algo que te habla en su gesto. Es un llegar a casa, golpea el fundamento de la existencia, es la respuesta a todas las preguntas. Toda su figura transmite inalterable confianza. Está tan firme que nunca nada podría alterar su postura.

Sonríe y toda la tierra comprende. La cualidad especial que transmite es sabiduría. Al entender el significado de ese gesto, todos los habitantes de su Tierra Pura se convierten en sabios, y entran una etapa del camino a la Iluminación del cual no hay retorno.

En su corazón hay una sílaba hecha de una luz azul tenue - hum - símbolo de la integración de lo individual y lo universal. De su corazón hace eco el mantra que personifica su sabiduría. Su sonido llega a todos los rincones de su reino, suave y mesurado como el llamado de un gran tambor: om... vajra... akshobya... hum.

El sonido del hum tiene toda la certeza inalterable con la cual un elefante pisa la tierra con su pie sobre. Tiene la misma cualidad inalterable como los dedos del Buda tocando la tierra. Es una estampa, un sello de la Realidad. Tal como una acción en un momento del tiempo, una vez que el momento ha pasado, nunca podrá ser borrado o deshecho.

Viendo y escuchando todo esto, tu mente se vuelve absolutamente tranquila y en calma. Cada momento es una experiencia total, la cual tu sientes completa y profundamente. No carece de nada, está completa como está. Todo es sólo un perfecto reflejo en el espejo de tu mente.


Descargado de www.librosbudistas.com
© Vessantara 1993

miércoles, septiembre 02, 2009